Sep 3, 2011

Indecente

"Indecente" de Americania (un grupo de rock nacional al que yo categorizaría como parte de la nueva oleada o movimiento nacional rockero) es una canción cuya letra se puede interpretar como una forma de catársis ante tantas cosas que no comprendemos.

Observar como muchas personas son "felices" o dan muestra de "pasarla bien" sin merecerlo, bien puede causar enojo o indignación. Emociones consecuencias de la simple pregunta que nos hacemos al ser testigos de la felicidad de los demás: "¿y por qué yo no?".

Felicidad. ¿Qué es realmente la felicidad?.

Por ahí leí que se trata de simplemente vivir la vida paso a paso, pues la felicidad no es el fin, sino el camino. Bien puede ser cierto. Yo creo que se nos ha bombardeado tanto de "conceptos" de felicidad, que estamos realmente intoxicados y confundidos ante lo que realmente "ser felíz" significa.

"Chivas Life". "Momento Kodak". "Vacilamos todos". Pareciera que nos quieren vender que la felicidad son solo momentos, y no paz.

La vida es solo un conjunto de eventos, que bien podemos escoger disfrutarlos o rechazarlos. Podemos escoger torturarnos siempre con momentos decadentes, o permanecer en una búsqueda constante de plenitud. Felicidad no es tener cosas, sino disfrutar las que tenemos, sean pocas o muchas, pero disfrutarlas. No importa si estás solo o tienes compañía. Si estás solo, ¿qué rayos importa?. No tienes obstáculos y puedes llegar lejos. Si tienes compañía, acéptala y lleguen juntos, compartiendo las cargas en el camino, que para eso se tienen, para ayudarse.

Hay momentos en los que a veces me planteo si la vida que tengo me satisface o no. A veces, confieso que me pregunto incluso en los eternos "What if?", y pienso en lo que hubiera sido mi vida si hubiera tomado una u otra decisión. Seguramente sería una vida totalmente diferente, o quizás similar. Simplemente no lo sé y nunca lo sabre. Lo que sí se es que tengo una vida, y es lo que tengo, y quiero con ella pasarla de lo mejor. Pero creéme, pasarla de lo mejor no siempre es sencillo, es muy cuesta arriba, pero nada supera el hecho de escalar una montaña, llegar a la cima, y detenerse a disfrutar el paisaje.

"Choose Life. Choose a job. Choose a career. Choose a family. Choose a fucking big television, choose washing machines, cars, compact disc players and electrical tin openers. Choose good health, low cholesterol, and dental insurance. Choose fixed interest mortgage repayments. Choose a starter home. Choose your friends. Choose leisurewear and matching luggage. Choose a three-piece suit on hire purchase in a range of fucking fabrics. Choose DIY and wondering who the fuck you are on Sunday morning. Choose sitting on that couch watching mind-numbing, spirit-crushing game shows, stuffing fucking junk food into your mouth. Choose rotting away at the end of it all, pissing your last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked up brats you spawned to replace yourselves. Choose your future. Choose life..." - Trainspotting, 1996


Decido no escoger "esa" vida. Escojo vivir.


Jul 5, 2011

Ansiedad

Es de noche. Me despierto con una sensación de susto y miedo, aunque sorpresiva, familiar. Miro a mi alrededor, y todo parece en orden. Pero algo está mal, se siente un aire pesado, tan pesado que pudieras rebanarlo con un cuchillo si quisieras.

Me levanto y me dirijo a la cocina. Desde allí observo el ventanal. La noche está callada. Me asomo por la ventana, y solo veo en lo que antes solían haber montañas, bruma. Bajo mi mirada y observo la avenida, y solo logro observar el pavimento iluminado por tenues luces de los alumbrados, pero ni un alma pareciera transitar.

"No se que me pasa" - pienso. "Todo estará bien, solo estoy ansioso."

Pero la sensación no disminuye. Poco a poco siento como incluso mis entrañas se retuercen y comienzan a manifestarse. Ardor intenso en lo que llamamos "boca del estómago". Tan intenso que me obliga a llevar mis manos a mi abdomen y arrodillarme.

De inmediato voy por un vaso con agua, y a tragos grandes intento apaciguar el ardor, como si de una quemada se tratara. El ardor disminuye, pero la ansiedad se mantiene.

Decidido a pasar el episodio rápido, regreso a mi cama, y a pesar del episodio, logro conciliar el sueño.

En la mañana, todo ha pasado, pero la cicatriz de la experiencia queda tatuada en la memoria, y en vez de un sueño reparador, despierto sin ánimos. Las fuerzas no son las mismas, haciendo que el día pase lentamente.

Dec 18, 2010

Tron Legacy

Ayer tuve el privilegio de asistir a la premiere de Tron Legacy, y al salir del cine quedé con un sabor de boca muy agradable. Por un lado, hay un vínculo emocional con la primera película (Tron, 1982), pues mi profesión es la misma que la del protagonista, y por el otro lado, el montaje en escena general de la película fue premeditado y bien conceptualizado.

Muchos en la actualidad no conocen de la primera película. Tron, de Disney, fue una película ambiciosa. Para 1982, los efectos especiales se basaban en trucajes de fotografía, y se utilizaban CGIs (Computer Generated Images) para retocar elementos muy puntuales. Pensar en realizar una historia apoyada totalmente en CGIs era un hito. Punto aparte del factor CGI, la trama se desarrolla en un entorno y una profesión que en ese momento eran total minorías, e incluso menospreciadas por el factor "nerd". El ser "Ingeniero de software" o "programador de aplicaciones" y conceptos de "bits", "usuarios", "redes" no eran manejados por el público en general. Eso hizo que "Tron" en su momento no fue un éxito de taquilla. Fue después en que se convirtió en una película de culto, tal como casos similares ocurridos con obras épicas como "Blade Runner".

Hoy en día, en tiempos donde ser "nerd" no califica de ofensivo, sino que gracias a que la tecnología se ha masificado a tal punto, que aquel que simplemente no conoce de tecnología no es alguien "IN", es de esperarse que la situación de "Tron Legacy" sea distinta.

En líneas generales y sin spoilers, les puedo asegurar que "Tron Legacy" mantiene al espectador sorprendido por las secuencias de acción y una atmósfera musical envolvente, magistralmente compuesta y arreglada por el dúo francés Daft Punk. Aunque para disfrutar del argumento, la referencia obligatoria es haber visto la primera película, aún así al espectador "novato" puede familiarizarse con la historia. A aquellos a los que les gustó la primera, encontrarán cameos de singularidades del primer film: "Dillinger", "Navegador solar", los tanques y naves voladoras de "Paranoicos Espaciales" y la nave persecutora. Tambien de los "bits", chiste singular de la primera película.

Si son programadores y son novatos en el argumento de Tron, les recomiendo que consigan la edición aniversario del 2002, remasterizada, de manera de disfrutar de los cameos y el argumento de "Tron Legacy".

Referencia obligada "Plus": visualizarla en salas con 3D.

Puntuación: 4.5/5

Dec 3, 2010

Ira

¿Alguna vez han sentido que las cosas molestan realmente y sus reacciones escapan de control?. Una vez que pasa la situación, y se reflexiona "en frío" lo que sucedió, muchas veces nos damos cuenta de que nuestra reacción fue exagerada.

No está mal molestarse. No está mal expresar nuestra inconformidad ante situaciones con las que no estamos de acuerdo. ¡Pero qué fácil se desvanece el límite de la razón!.

Recuerdo una vez una fábula que leí, donde un santo decía que su lengua era una serpiente, y debía mantener la boca siempre cerrada para no llenar de veneno a sus seres queridos, que a la final, siempre son los que lastimamos primero.

"Won't you help me?
Help me from myself?"

State of Love and Trust by Pearl Jam

Nov 28, 2010

Caída

Pensamientos de un día gris,
lluvia y frío cayendo sobre mi piel.
Te veo, observándome,
pero nadie parece saber que estás allí.

Grandes montañas emergen ante mí,
me pregunto que cosas esconden.
¿Estarás ahí, entre sus misterios?
¿O simplemente, la verdad se estrellará en mi cara,
revelándome la ilusión que la razón me ha de arrebatar?

Siempre te busco, y no te encuentro.
Siempre te sueño, pero al despertar no estás.
Siempre te escucho, pero nunca has hablado.
Simplemente eres un espejismo, una ilusión.

Y así continúo mi caminar,
esperanzado en algo que nunca encontraré.
Aunque jamás te he visto, sé como sonríes.
Aunque jamás te he visto, sé como se siente tu piel.

1995

El mundo giraba alrededor del segundo semestre de 1995 en la Secundaria EMC. Leonardo, un muchacho soñador, consideraba a Carlos como su mejor amigo. Aunque Carlos era particularmente inestable emocionalmente, siempre de alguna manera ellos siempre se las arreglaban para mantener su amistad en armonía.

Un día es esos, Leonardo descubre dentro de sí que le gustaba una chica de su salón de clases. Era imposible que ella no llamara la atención. Cabello largo, castaño, ligeramente ondulado. Chica brillante y alegre, características sencillas de deducir, pues obtenía buenas calificaciones y sonreía frecuentemente, y para Leonardo, no había sonrisa más hermosa que la de ella.

A pesar de ser un muchacho precoz y madura para su edad, Leonardo nunca cayó en cuenta el momento exacto en que esa chica capturó su corazón, pero de algo sí era seguro era que ya lo había hecho. Nunca sospechó que el nombre de esa chica quedaría escrito en forma de cicatriz en sus recuerdos... Susana.

Un día, luego de una clase de Deporte, seguida por algunos refrescos y bromas en el regreso a casa, Leonardo le confiesa a Carlos su gusto por la chica. Al contrario de lo que muchos pensarían, resultó que a Carlos tambien le gustaba Susana. Leonardo, ingenuo, nunca pensó que Carlos tomaría en serio el gusto por esa chica, pues Carlos era bien parecido y no era secreto que muchas chicas de su vecindario y de su salón coincidían en esa opinión. Leonardo desestimó su confesión, y lejos de ser cauteloso con sus sentimientos, siguió adelante.

Leonardo buscaba a Susana en los tiempos de recreo entre cada clase en la secundaria, y ella siempre al verlo lo saludaba con su habitual sonrisa. Conversaban de cualquier cosa, y algo que Leonardo le parecía fascinante, era que a Susana le gustaba mucho la música, una de las pasiones de Leonardo. Podían conversar de lo que fuese acerca de ello, particularmente de historia de la música, donde Leonardo buscaba en libros detalles sobre las biografías de grandes compositores, de las cuales leía desde niño, con tal de sorprender a Susana. Leonardo acostumbraba a llamarla por teléfono y conversaban tranquilamente. Las cosas parecían fluir sin obstáculos.

Nunca se sabrá si fue que Leonardo, por su ingenuidad, no supo comunicar sus intenciones claramente con Susana. El pensaba que avanzaba, pero las cosas en la realidad no eran así. Carlos, su mejor amigo, influenciado quizás por sentimientos como competencia, o bien, simplemente capricho, cortejaba a Susana a espaldas de Leonardo.

Se acercaba diciembre, y con ello las fiestas decembrinas. Leonardo consideraba especial ese período del año, por todo el movimiento que involucraba. La ciudad era adornada, el clima se hacía frío y acogedor, y ese "sentir navideño" de compartir con tus seres queridos era fácilmente contagiable.

Llegó diciembre, y la Secundaria EMC planificó una fiesta previa a las vacaciones escolares decembrinas en sus instalaciones. Esas fiestas tenían un aire particular, puesto que era extraño asistir a la Secundaria en horas que no fueran las horas académicas, y eso lo hacía extrañamente "mágico". En esa fiesta, Leonardo consideró que era el momento adecuado para decirle a Susana lo que sentía por ella. No había mejor momento.

Resulta que ese día, Carlos tambien consideró el momento perfecto para decidir conversar con Susana, y hacerse novios, petición a la que Susana accedió.

Cual sería su sorpresa esa noche, al buscar a Susaba, encontrarla junto a Carlos tomada de manos y besándose bajo un árbol, lejos del bullicio de la fiesta.

¿Navidad, alegría, compartir?. Todo desapareció para Leonardo. Sentía un dolor nunca antes experimentado, como si una tristeza enorme le aplastara el corazón. A la vez, una rabia y resentimiento hacia Carlos.

"¿Cómo pudiste, siendo mi amigo?" - pensaba, gritaba en su mente. Pero ni siquiera tuvo la fuerza para decir media palabra.

Esa noche Leonardo deseaba desaparecer, correr miles de kilómetros sin que nadie ni nada lo detuviese. No hizo otra cosa sino regresar a su casa, y resolvió sentarse en el sofá que daba al balcón. Ninguna luz estaba encendida, a excepción del árbol de Navidad y el resplandor de la luna llena proveniente del balcón. Simplemente estando allí, sin desear pronunciar palabra ni atreverse a pensar, luchaba con contenerse y no quebrarse. Finalmente, no logró contener par de lágrimas.

Pasaron algunos días, y Leonardo resolvió hablar con Susana. No quería confrontarla en persona y la llamó por teléfono, decidiendo decirle lo que deseaba decirle esa noche. Pero no con la intención de obtener una respuesta de parte de ella, sino para desahogarse. Para de alguna manera expresarle una rabia y tristeza desmedida, y expresarle la ingratitud y cómo se sintió traicionado por su amigo. Aún así, no pudo enfocar su rabia hacia ella, pero Carlos fue el objetivo de todos sus ataques. El fue el traidor, el fue quien no valoró la amistad... el fue quien se la robó.

Resultó que Carlos escuchaba la conversación por el otro auricular.

Carlos resolvió confrontar a Leonardo, y decirle que el escuchó todo. Que cómo se atrevía Leonardo a hacer que Susana, su novia, llorara por otro chico que no fuera el, su novio. Que el y Susana acordaron que Leonardo no interferiría en su decisión.

¿Ganas de golpearlo?, definitivamente. Leonardo soñana con barrer el piso con las costillas de Carlos. A pesar de que Carlos era considerablemente más fuerte que Leonardo, bajo el estado de indignación, su rabia y fuerza hubiera explotado al estilo de algunos personajes de comics. Finalmente, Leonardo decidió simplemente hacer nada y despedir a Carlos. Con dicha despedida la amistad jamás se recuperaría.

Leonardo decidió seguir adelante. Carlos y a Susana intentaron rescatar la amistad de Leonardo tiempo después, pero esa marca siempre hacía alejarse de alguna manera a ellos. Aunque era inevitable para Leonardo experimentar esa sensación agridulce de alegría y tristeza al ver sonreír a Susana.

Leonardo consiguió enterrar y desaparecer sus sentimientos hacia Susana. Al punto de que solamente quedara el recuerdo de lo que sucedió, una simple anécdota. Una de esas que contamos nosotros los hombres cuando nos reunimos con los verdaderos amigos, a recordar "cuando fuímos jóvenes".

Carlos le estableció a Susana que solo sería novio de ella hasta que obtuviera el grado académico, pues el planeaba irse del país, cosa que hizo cronometradamente y con una precisión escalofriante al obtener ambos el grado académico, dos años después. Leonardo siempre se preguntó si alguna vez Carlos de verdad amó a Susana, ante tal comportamiento.

Susana creció y se convirtió en una bella mujer. Conoció a quien sería su verdadero amor años después, y Leonardo se enteró a través de un viejo conocido que era felízmente casada y el fruto de ese amor se estaba formando en su vientre en la forma de una niña. Leonardo se preguntaba si esa niña sería igual de hermosa, tal como recordaba a su madre.

Nunca más supo de ella.

Leonardo creció y pasó a formar parte de una banda de música rock. La vida siempre es fuente de inspiración para las obras, y escribió poemas que se convirtieron luego en canciones acerca de ella. Aún hoy se pregunta si todas las personas que escuchan sus canciones sintieron alguna vez lo que él sintió.

Leonardo decide finalmente vivir en una casa con vista a un lago. Nunca dejó de apasionarle la música. Un día, decide tomar su guitarra, y simplemente, tocar...

"How quick the sun can drop away
and now my bitter hands cradle broken glass.
Of what was everything?.
All the pictures have all been washed un black, tattooed everything.
All the love gone bad, turned my world to black"
...
"I know someday you'll have a beautiful life,
I know you'll be a sun in somebody else's sky, but...why can't it be mine?"
 
Black by Pearl Jam

Sep 22, 2010

Cuando los días dejan de ser como antes

Hace un par de semanas, me diagnosticaron migraña. Recuerdo estar en mi puesto de trabajo, y de repente, una figura similar a una cadena de ADN multicolor (predominando sobre todo los colores azul, morado y algo similar al rosado) apareció en mi monitor. Curiosamente, seguía apareciendo aún si cerraba mis ojos.

Me levanté y fuí al baño. Lavé mi cara y la figura fue desapareciendo. sentía ansiedad y mareo, y no lograba fijar la vista hacia algún punto. Me sentí totalmente fuera de lo común.

Y comenzó el dolor...

Cuando intenté llamar a mi esposa por el teléfono celular, sentí como un latigazo sacudiendo mi brazo derecho, desde el codo hasta mi mano, adormeciéndola. Movía mi mano, pero no sentía el tacto.

Esa noche fuí a mi cama con la esperanza de que pasara todo.

Al día siguiente, no pude incorporarme para asistir a mi trabajao nuevamente. El dolor seguía allí. -"Seguro pasará descansando" - me dije. Pero nada. Pasé el día terrible y no parecía acabar.

El fin de semana mejoré un poco, pero la sensación de presión y cansancio permanecía, y el inmutable mareo persistía.

El martes siguiente, la verdad, fuí preso del pánico. El malestar se incrementó considerablemente, pues ya no solo era presión, sino que comencé a sentir mi rostro como "acartonado". Sentía que se me dormía y no podía expresarme normalmente, además que mis pensamientos se hacían lentos y confusos.

"Listo" - pensé. "Un derrame".

Gracias a mi amiga L y la rápida acción de mi esposa, terminé en la sala de emergencias de un conocido centro asistencial. Y a pesar de los trámites, me atendieron rápidamente en comparación al resto de los pacientes, que se quejaban que tenían todo el día y no eran atendidos.

Luego de una evaluación y una resonancia de mi cabeza, aparte de revelar de que sí, tengo un cerebro, todo estaba físicamente en orden.

"Acabas de hacer una migraña" - sentenció la neurólogo.

Migraña. El nombre siempre me parecía que era algo como tener "telarañas dentro de tu cabeza". De inmediato, se me indicó tratamiento y control médico.

Cuando te duele un brazo, una pierna, sigues tu vida lo mejor que puedes. Pero, ¿cuando el dolor proviene de un lugar que no puedes tocar para calmarlo?.

Hoy, sigo con episodios de dolor y mareos. Aún sigo bajo medicación. Todas las referencias y bibliografías mencionan que son "dolencias comunes" y transmiten mensajes de calma. Pero no, no se siente "nada común" y lo menos que sientes es calma. Percibes un mundo alterado. Yo, que me gano la vina interpretando respuestas que provienen de un monitor de una PC, no puedo fijar la vista de forma sencilla. Si es un castigo por ser origulloso o vanidoso, no creo que haya una mejor lección que ésta.

Ante todas nuestras dolencias, nos preguntamos: "¿Qué hice para merecer esto?". Durante mi reposo reflexioné mucho, y descubrí que soy un hombre de poca fe. Creo en Dios y soy practicante de su iglesia, pero, descubrí que hace tiempo dejé de sentirme en su total presencia, pues me confieso nervioso, y en ocasiones, he tenido miedo.

"Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?" - dice un célebre proverbio de la Biblia.Pero en este mundo lleno de caos, ¡qué difícil se ha hecho sentir a Dios en estos días!. Las personas no sonríen, sienten odio. La maldad anda desatada. Si existe tanta maldad, ¿es prueba para los ignorantes de Dios de que la bondad y el bien existen?.

"I want to believe" - The X-Files, afiche de Fox Mulder.

May 11, 2010

La Conversión de Saulo



Hace tiempo, en mi época universitaria, en una de esas conversaciones sostenidas con los amigos, surgió una opinión lapidaria: "la gente no cambia, si eres una basura de persona, siempre lo serás". Si lo miras sin profundizar, puedes aceptar esa opinión como hecho irrefutable. ¿Cuántos de nosotros no hemos tenido experiencias relacionadas con personas que nos hacen la vida "en cuadritos" (expresión común venezolana, referida a circunstancias que hacen difícil nuestro día a día), y al separarnos de esa persona y enterarnos luego que esa persona continúa con modo de actuar, decimos: "es que XXX no cambia".
Apuesto que muchos desconocen esta historia, la cual particularmente es una de mis favoritas. Y sí, está en La Biblia, y quizás sea un contraejemplo formidable de que las personas sí pueden cambiar, pero necesitan un "empujoncito" de alguien Superior.
En los Hechos de los Apóstoles, en los primeros capítulos, mencionan a un hombre llamado Saulo, proveniente de la ciudad de Tarso. Saulo era judío, pero tenía una condición especial: era ciudadano romano. En una Palestina dominada por los romanos, definitivamente ser ciudadano romano y judío al mismo tiempo, te hacía ser una persona distinguida.

Por ser ciudadano romano, Saulo podía cargar consigo una espada. Algo así como pertenecer a una guardia civil.

Saulo era un judío muy responsable. Era respetuoso de la Ley de Moisés, y la estudiaba con los maestros de la Ley en ese entonces, que eran considerados hombres poderosos y respetables. Un día, comienza a escuchar de una "secta judía" que predicaban que el Mesías ya había pisado tierra, y su nombre era Jesús. A Jesús lo habían condenado a muerte por declarar ante el jurado que El era el Hijo de Dios, y los "sectarios" decían que había resucitado, y que lo vieron en vida. ¡Qué locura!. imagina que tú escuches algo que remueve todos tus conocimientos y creencias, todo promulgado por unos hombres humildes, unos pescadores, siendo obvio que de ser cierto, se hubiera revelado y demostrado un hecho así es ante los maestros de la Ley.

Imagino que Saulo ignoró estos, y hasta hizo chistes de ellos. De estos "cristianos". Pero la cosa se volvió preocupante cuando el número de cristianos comenzó a crecer. Se comenzaba a percibir menos gente en las sinagogas, que eran los templos donde se reunían los judíos a orar y predicar sobre Dios. Tanto fue la preocupación de Saulo, que se unió a un grupo reaccionario que encarcelaba a los cristianos, por considerar que su prédica era un crimen, un crimen que incluso los hacía merecer la muerte.

Y sí, muchos cristianos fueron pasados por la espada o apedreados. Saulo, siendo hábil y diligente, escaló posición, y fue ascendido y se le encargó de realizar una misión inquisidora en la ciudad de Damasco. Hasta aquí, podemos decir que Saulo era una "ratica". Fue inmisericorde y aplicaba mano dura sin titubear. Convencido totalmente de que estaba haciendo lo correcto.

Yendo a Damasco, sucede algo interesante. Saulo sintió como un trueno en su cabeza, que lo tumba de su caballo al suelo. Desesperado, ve como un hombre se le aparece. Sus acompañantes observan como Saulo grita desesperado y asustado, totalmente sorprendido por la visión.

"Saulo, ¿por qué me persigues?" - dice el hombre.
"¿Quién eres?" - pregunta Saulo. Asustado.
"Soy Jesús, a quién persigues".

Ok, Jesús. Aquel a quien conocidos tuyos condenaron a muerte. Quien pensabas que estaba más que ido de este mundo, se te aparece enfrente de tí. Y no es un espíritu. Saulo lo siente realmente. Saulo queda ciego. El Hombre le pide que continúe a Damasco y espere, que alguien lo buscará.

Imaginen a nuestro amigo, ciego, asustado, impresionado, con miles de pensamientos encontrados y contradiciéndose entre sí. "Pero... No puede ser... Si yo... Jesús... Esperar... ¡¿Esperar a quién?!... No veo... Ayuda... No veo...". Imagino que lloraba. Un hombre asustado totalmente.

Saulo fue a Damasco. Tal sería la conmoción que decidió no comer. Tres días pasó ciego, con hambre y orando. "¿Qué carajos hice?" - supongo que sería la pregunta adaptada al lenguaje actual. Saulo se dió cuenta de que estaba equivocado. Sangre inocente fue derramada por órdenes suyas.

Y tal como le dijo Jesús, un disípulo cristiano fue a donde se estaba quedando, y orando con él, recuperó la vista. Dice la historia que de sus ojos se desprendieron como escamas. Aquí, entendió que debía hacer algo, y que ahora su vida tenía un nuevo propósito. Fue llamado a tomar el lugar de las personas que hizo daño, y extender hasta donde nadie se había atrevido a ir jamás su testimonio. "¿Saben qué?, yo fuí el peor. Maté y perseguí por una razón equivocada, pero se me dió una oportunidad y cambié, y ahora sé cuál es la Verdad".

Saulo luego fue conocido por otro nombre. Pablo. Para los cristianos San Pablo, el apóstol a mi parecer más aventurero y osado que el mundo haya visto.

¿Qué me enseña Saulo?. Que solo necesitas darte cuenta de que estás equivocado y debes cambiar. Que el cambio es una gracia que se obtiene por medios no convencionales, y que cuando llega sacude tu mundo. Que cambiar no significa solamente "dejar de hacer", sino hacer más para sanear lo hecho antes con obras y acciones. Todos estamos llamados a cambiar. A convertirnos. Una conversión es un renacimiento. Al salir de tu desconcierto, sientes una energía increíble que no puedes canalizar sino a través del cambio. Sientes que tus ojos ya no tienen escamas. Ves con claridad las cosas, y está presente la necesidad de hacer.

Pide el cambio... No te arrepentirás.

"¿Es tan dificíl, hermano Logan, ver el mundo con ojos diferentes?" - Nightcrawler a Wolverine, X-Men.

Mar 27, 2010

Want to go for a ride?

"Odio esta camiseta" - piensa Jorge al estacionar su auto cerca del cordón de seguridad, colocado para impedir el paso de los curiosos. A pesar de que es una avenida poco transitada, la presencia de patrullas, el espectáculo de las luces y el movimiento del personal policíaco, es difícil evitar llamar la atención de transeuntes y peatones. Son las 12:30 de la noche de lo podía pensarse que era un jueves demasiado tranquilo.

Jorge se baja del vehículo, tomando su chaqueta de jeans. Enseguida se la coloca y se dirige al oficial que custodia el cordón de seguridad. El oficial, al observarlo, reconoce quien es él, permitiéndole el paso.

"¡Teniente!" - grita Aurora, la jefa del departamento de policía. Camina hacia Jorge, quien se detiene para esperarla.

"Se que era tu día libre. Pero se trata de "él"... lo sabemos" - le dice Aurora, con una expresión mezcla de impotencia y rabia, que Jorge ya conoce. Conoce demasiado bien las expresiones y sus miradas, miradas provenientes de unos ojos color miel.

"Entonces veamos que hizo esta vez" - le responde Jorge.

Ambos se dirigen a un sedán azul, estacionado cuidadosamente en la avenida. Dentro, había una joven, situada en el asiento trasero. De no ser por el visible destajo en su cuello, cualquier transeúnte pensaría que se trataría de una chica que se había quedado dormida en el asiento trasero de su auto, fuera por la razón que fuera. Pero fue un patrullero que, conociendo la tranquilidad de la zona y lo inusual de un auto estacionado a esa hora en ese lugar, decidió acercarse al auto, dándose cuenta de que la joven estaba muerta.

Jorge saca de su chaqueta unos guantes de látex y se inclina sobre la víctima, cuidando de no alterar la escena del crimen. Mismo patrón de herida, mismo movimiento, mismas características físicas de las otras víctimas, misma técnica. Era el. A él le gusta degollar como corderos a sus víctimas, denándoles toda su sangre. Jorge pensaba en una sola cosa, que esta vez el asesino hubiese cometido un error. Tan solo uno. Pues si de si algo había dejado establecido el asesino, era el realizar sus actos y desaparecer como si se tratara de un fantasma.

Días antes, Anna salía de su trabajo. Era otro de esos lunes, que luego de un fin de semana de descanso y relax, no quieres que llegue el inicio de otra semana más con hojas de cálculo y libros contables. Pasadas las nueve de la noche, decidió regresarse a casa.

Mientras se dirigía a su vehículo, un sedán azul del año pasado, estacionado en el sótano del edificio donde trabajaba, decidió llamar a Marcos. Marcos era el chico más amable que había conocido en mucho tiempo, y le reconfortaba escuchar su voz, así fuera por el celular.

Ingresa al auto, y colocándose el celular entre el hombro y el oído, introduce la llave en el encendido. Enciende el auto y comienza a recorrer el estacionamiento dirigiéndose a la salida, al mismo tiempo que le contaba a Marcos sobre su día. En un abrir y cerrar de ojos se encuentra ya en la autopista, la misma que siempre tomaba para regresar a casa.

Cuelga el teléfono y enciende la radio. Busca su estación favorita y sube un poco el volúmen. Metida en sus pensamientos mientras observa el camino, se da cuenta por el retrovisor que un vehículo se le acerca a toda velocidad. Sorprendida, trata de tomar apresuradamente el canal lento para darle paso, pero el vehículo justo se coloca detrás, tocando la corneta y haciendo cambio de luces de forma frenética.

Anna comienza a asustarse, y decide no detenerse. Pisa el acelerador y sujeta firmemente el volante, pero el otro vehículo acelera y se le sigue acercando, todo esto mientras continuaba con su toque de corneta constante y sus cambios de luces. Anna está realmente asustada, y comienza a sollozar presa de la desesperación e incertidumbre. El vehículo frenético intenta colocarse a un lado, y bajando el vidrio del copiloto nota que el chofer comienza a vociferar algo que Anna no comprende. Dominada por sus nervios, no sabe que hacer y continúa sollozando y acelerando aún más. Solo desea que el conductor se aleje y la deje en paz.

"¡Dios mío!... ¡Dios mío!" - se repite a sí misma. El vehículo incesantemente continúa su persecusión, hasta que de pronto un bache en la autopista hace que el chofer pierda el control del vehículo que iba a toda velocidad, yendo a parar este al muro de concreto que divide los canales de la autopista. Ante el impacto, el chofer sale disparado a través del parabrisas y cae en el pavimento. Malherido, con apenas fuerzas alcanza a observar el auto de Anna alejarse, levantando su mano como intentando alcanzarla, logrando a decir en apenas suspiros:

"Por favor... detente..."

"..."

"hay... alguien... atrás..."

Anna continúa acelerando, y observando el auto del chofer estrellarse contra el muro de concreto, siente alivio. Decide continuar un poco más y detenerse. Deja de sujetar el volante y se lleva sus manos al rostro. No puede creer lo que le ha sucedido. Pero ya pasó. Todo está bien.

Al instante, una figura aparece en el asiente trasero. Anna al sentir la presencia, voltea rápidamente hacia el asiento, y logra verlo. Sus ojos, llenos de una oscuridad indescriptible, se centran en los de Anna, y sacando un inmenso cuchillo, lo coloca rápidamente en la garganta de la chica, sujetándola desde atrás y tapando su boca, a la vez que le susurra al oído:

- "Vamos a dar un paseo..."

Mar 21, 2010

Deal with the consequences...

"Honor is not avoid your errors, it's deal with the consequences".

Esta frase la encontré alguna vez por casualidad en un site de manga/anime. La frase la mencionaba un Coronel de la serie Fullmetal Alchemist, llamado Roy Mustang. De inmediato sentí empatía con la frase, pues a mi modo de ver refleja que siempre podremos cometer errores, pero la diferencia está en la manera en que los afrontemos.

A veces tenemos que afrontar no errores, sino decisiones que otros verán como errores. Mandela tuvo que resistir que su familia no tolerara su deseo de reconciliar su país. Grandes hombres han tenido que ser objeto de burla e incomprensión por sus actos, y se han convertido en grandes hombres es no por el acto en sí, sino por su modo de afrontar las consecuencias del mismo.

Una vez un gran amigo mencionó que el destino pudiera no existir, y que nuestro presente es solo la consecuencia de las decisiones que hemos tomado. Ante ustedes afronto el hecho de que no siempre tomé las decisiones más idóneas, y a veces no niego que pienso sobre ello.

Por otro lado, observo que muchas decisiones también me han llevado a arriesgarme y obtener satisfacciones, logros. Me veo ahorita y mi vida puede ser muy distinta a como me la imaginé hace unos años atrás, pero también observo que tengo y he vivido cosas que tampoco imaginé, cosas buenas.

El pasado hizo nuestro presente, y lo que hagamos en el presente se reflejará en el futuro. Agradezco mi pasado, pues me hizo quien soy ahora, pero lamento en el corazón que en el proceso hayan habido heridas no solo en mi, sino en otras personas. Y se que un "lo siento" no basta.

Esa es la parte triste, pues deberé afrontar las consecuencias de ello, y muchos estarán de acuerdo que no muchas de esas consecuencias tienen final feliz.

"Oh, help me, help me from myself!
and I listen, from both sides of the bed,
nothin', I'll do this one myself...oh oh oh myself....myself"
State of love and trust - Pearl Jam

Dec 29, 2009

El Chat

Me topé con ésta historia en un foro, que extrañamente era de noticias. Lo comparto con ustedes.

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Un día estaba platicando con una amiga que conocí hace tiempo por chat me dijo que era vidente, y no es que no le creyera, pero me muestro generalmente bastante incrédula respecto a estos temas. Lo que no veo, no existe para mí. No digo que debiera haberle creído sólo porque le estimaba ya que en mi opinión la amistad y la confianza son muy importantes, pero simplemente hice un esfuerzo y le di el beneficio de la duda. ¿Y si era yo la que estaba equivocada?. No volvimos a hablar del tema hasta que un día volvió a aparecer en el chat donde estábamos hablando y me envió un privado. Era una de esas ventanitas que sólo podíamos ver ella y yo. Absolutamente privado.

ELLA - Hola, ¿seguimos el tema?
YO - ¡Vale! Pero no creo que puedas convencerme, ya sabes... me cuesta creer estas cosas.
ELLA - No pretendo convencerte de nada, pero nací con ciertos dones y tampoco tengo intención de ocultarlos al mundo.
YO - Eso debe estar bien.

En realidad no sabía qué decirle. ¿Estaba bien? En fin... poco podía decir yo al respecto.

ELLA - Está bien, pero no siempre. Cuando tengo una visión acabo agotada.
YO - ¿Te supone un esfuerzo?
ELLA - Sí, bastante esfuerzo.
YO -¿Y por qué lo haces?
ELLA - No es algo que se elija, se nace con ello.

Hubo un silencio en el que ninguna de las dos parecía saber qué decir. Miré el canal donde nos habíamos conocido siete meses atrás. Estaban hablando de las próximas vacaciones de verano.

ELLA - ¿Sigues ahí?
YO - Sí, ¿no puedes verlo? .-Bromeé.

Entonces dijo algo que me asustó.

ELLA - Sí, puedo verte.

Tragué saliva y pensé, vaya, me está tomando el pelo y yo caigo como una tonta. Sentí un escalofrío pero decidí presionarla.

YO - ¿Ah, sí? Pues dime... ¿con quién estoy?
ELLA - Sola

Bueno, eso podía haberlo comentado antes en el chat y que ella lo hubiese leído. Decidí seguir con aquello como si se tratara de un juego.

YO - Dime algo que me sorprenda. Algo que veas en mi habitación.
ELLA - Veo que tienes algunas de las teclas de tu ordenador borradas. Tecleas rápido.
YO - Ya, pero eso puede pasarle a cualquiera. Las letras de los teclados se borran.
ELLA - Tú tienes borrada la A, la S, la L y la M.

Miré mi teclado más curiosa que horrorizada, pero de la curiosidad a la ansiedad hubo tan sólo un instante. Ya no me hacía tanta gracia el juego. Mi condición de incrédula, no obstante, me hizo ir más allá.

YO - Amiga... estoy segura de que casi todos tenemos las mismas letras borradas. Dime algo que sorprenda de verdad.
ELLA - ¿Por qué quieres seguir con esto si no me crees?

Buena pregunta, pensé.

YO - Igual para conocerte un poquito más, o para experimentar algo que no haya experimentado antes.

En ese momento supe que ella sonreía desde su lado del monitor. Internet es un sitio curioso. Estás en tu casa, en camiseta de tirantes y pantalón corto, descalza y con el ventilador puesto cuando al otro lado de la pantalla alguien te habla abrigado hasta el cuello, con un par de calcetines y la estufa puesta porque tú estás disfrutando del inminente verano y ellos aún están pasando el clima del invierno.

Mi amiga se había mostrado siempre amable, abierta, simpática y con un buen sentido del humor. Se podía decir que coincidíamos en todo menos en este tema. No nos gustaba el fútbol, adorábamos las comedias, nos encantaba Oscar Wilde, ambas habíamos visitado Orlando, a las dos se nos había muerto el padre... ¡eran tantas cosas las que nos acercaron y nos hicieron grandes amigas!.

ELLA - ¿Cómo llevas el libro? –Preguntó de pronto.
YO - ¿Qué libro?
ELLA - El que tienes encima de la mesa... déjame ver... La fuerza bruta, de John Steinbeck.

Miré a mi derecha con los ojos como platos. ¿Se lo había dicho? ¿Le había dicho que lo había empezado o que iba a leerlo? ¿Le había dicho que solía poner los libros en mi mesa porque me encantaba mirar una y mil veces las portadas de los libros que me estaba leyendo? Evidentemente, la respuesta debía ser sí.

YO - Acabo de empezarlo.

Lo escribí sin dejar notar nada sobre mi –todavía- sorpresa.

ELLA - Yo no lo he leído.
YO - Ya te diré qué me parece.

En el chat general el tema de conversación giraba en torno a las lanchas motoras. No me pareció más interesante que mi conversación en privado y me puse a pensar qué podía preguntarle para descubrirla o rendirme a sus pies definitivamente. Pero habló ella.

ELLA - Alguien va a llamar a la puerta.
YO - Ah, pues ve, te espero.
ELLA - No. Es en tu casa.

Sonreí incrédula. Iba a poner una risa (jajajaja) cuando sonó el timbre. Miré hacia la puerta de la habitación. Mis ojos volvieron a la frase premonitoria de mi amiga.

YO - Ahora vengo.
ELLA - Ok.

Llegué hasta la puerta y miré por la mirilla. Un vendedor de alfombras.

"No me interesa"– dije para no tener que abrir. El chico dijo algo que sonó despectivo y se marchó a otro piso. Volví al chat.

YO - ¿Cómo lo sabías? Era un vendedor de alfombras.
ELLA - Te he dicho que puedo verte.

Sopesé la posibilidad de que tuviera razón pero mi sensatez lo negaba una y otra vez. No había nacido yo para creérmelo todo, y menos aún aquello que escapaba a la lógica. Mi amiga no sólo estaba en su casa, sino que estaba en otro país y teníamos distinta franja horaria.

ELLA - ¿Sabes? Algo me dice que debo seguir mirándote. No te asustes pero...
YO - pero?
ELLA - Es que no sabría explicártelo. Generalmente tengo visiones premonitorias, otras veces, como hoy, puedo provocar el verte. Aparecen imágenes frente a mí y te veo, veo tu habitación, pero esto supone un gran esfuerzo. Me duele la cabeza.
YO - Ya, pero... ¿y el "pero" que decías?
ELLA - Es que no quiero asustarte pero presiento algo raro.
YO - Ahora sí que me estás asustando.

¡Pero qué poca firmeza tenía, por Dios! ¡Ahora estaba asustándome de verdad! Yo, la incrédula, la que si no ve, no cree. Me sentía agitada. Quizás se debía a que eran pasadas las diez de la noche ya, estaba sola en casa y la última persona que había visto había sido un desconocido poco amable desde una mirilla. Al menos aún podía escuchar el volumen alto de un televisor. Era mi vecina, una viejecita que estaba algo sorda.

YO - No sé pero... quizás deberíamos cambiar de tema.
YO - No es que me hayas convencido pero...
ELLA - No te preocupes, te entiendo. ¿Tengo tu permiso para seguir observando?
YO - Claro, pero que conste que no tengo tan claro que puedes verme. Mi sesera me impide creerte.

Miré de nuevo el chat para ver si surgía algún tema en el que pudiera involucrarme pero estaba parado. Había unos siete miembros en el chat y ninguno de ellos hablaba. Todos estaban en privados. Miré la ventanita del privado de mi amiga.

Iba a escribir algo cuando ví que ella se me había adelantado.

ELLA - Cielo, ahora te asustes pero, no estás sola.

Sentí un escalofrío en mis piernas y mis brazos. Tanto se erizó el vello que me dolió. ¿Cómo se podía calificar a una de "cielo" para luego decirle que no estabas sola en la habitación?.

YO - ¿Qué quieres decir? Me estás poniendo nerviosa.
ELLA - No puedo identificarle pero está detrás de ti
YO - Por favor para
ELLA - No se mueve casi, no te asustes, déjame observarle.
YO - Estoy asustada.

Ahora sí que lo estaba. Miraba la ventana. Oscuridad total. No me atrevía a girarme hacia atrás. ¿Y si veía algo que no quería ver? ¿Y si allí estaba mi amiga? ¡u otra persona! Eso aún era peor... comencé a notar un nudo en la garganta. Hubiera querido ser más valiente o más cobarde y llorar, pero estaba estancada en mi propia lucha para creer o no creer.

ELLA - ¿Notas frío a tu alrededor?

Su pregunta me llegó casi cuando estaba a punto de apagar el ordenador y encender la luz del techo para meterme rápidamente en la cama y olvidarme del tema.

YO - Estamos a más de 30 grados.- Le informé.
ELLA - Ok. Es que no consigo entrar en él.
YO - ¿¿¿EL??? ¿entrar??
ELLA - Se muestra como una estatua por eso no me deja descubrirle. No sé si es bueno o tiene malas intenciones. Sólo sé que está ahí, estático.
YO - Yo no veo a nadie... esto no me gusta.
ELLA - Ya te dije que no te asustarás, cielo. Además, yo estoy contigo.
YO - Sí, a miles de kilómetros de distancia.

Entonces lo noté. Una especie de roce helado, como si hubieran puesto una mano sobre mi brazo. En la zona donde la sentí el pelo de mi brazo se erizó. Completamente en alto. El resto de mi cuerpo no notó nada.

YO - ¡Está pasando algo!
ELLA - ¿Qué??
YO - He sentido un frío helado en mi brazo.
ELLA - Tranquilízate.
YO - Se me ha erizado el pelo, tengo una extraña sensación.

Comenzaba a ser pánico.

ELLA - Cielo, tranquila, hazme caso.
YO - Esto es muy raro
YO - Estoy asustada
YO - Necesito tranquilizarme, estoy.... joder!
YO - joder joder joder joder joder
ELLA - ¿Quieres dejar de escribir?
YO - joder joder joder joder joder
ELLA - Te va a dar una taquicardia, tranquilízate.

Y entonces noté un soplo frío en un mi cuello, como si me hubieran tirado el aliento.

YO - ¿Qué significa el frío del que me hablabas?
ELLA - El frío lo transmiten los muertos cuando se acercan, generalmente algo enfadados o...
YO - ¿OOOOOO?
ELLA - violentos
YO - ¿VIOLENTOS? ?
YO - Joder ayúdame, qué hagooooooooo? ?
ELLA - Tranquilízate, yo no lo he visto moverse.
YO - ¡Haz algo!
ELLA - Cielo ¿quieres tranquilizarte?
YO - ¡Hay alguien conmigo joder! Tengo un muerto tirándome su aliento en mi espalda, estoy acojonada estoy asustada estoy llorando
ELLA - Cielo.... ¿te importaría escucharme? Deja de escribir y lee esto

Hice un esfuerzo. Para mí escribir suponía no mirar atrás y leer palabras, ya fueran suyas o mías, sentirme menos sola en mi habitación.

ELLA - No hay nadie, cariño.
YO - Lo dices para tranquilizarme.
ELLA - NO HAY NADIE
YO - Está aquí, lo siento, lo presiento lo notooooooo
ELLA - Ok. Escúchame. Era broma.
YO - ¿Broma?
ELLA - Quería demostrarte que no existen los incrédulos, cálmate por favor. Yo no veo nada, es cierto que a veces tengo visiones premonitorias, como cuando han llamado a la puerta, pero no puedo obligarme a ver a nadie.
YO - pero yo siento algo

Esto último lo escribí con lágrimas en los ojos y más asustada que nunca. Sus palabras no me tranquilizaban. Las lágrimas a veces me impedían leer bien pero me las quitaba restregándome en segundos los ojos o apretando los párpardos para que salieran disparadas y dejaran de molestarme.

ELLA - Voy a llamarte por teléfono.

Pocos segundos después sonaba el timbre del teléfono. ¿Había hecho ella misma una conferencia para convencerme de que no existían las videntes ahora que ya me lo había creído?. Fui a descolgar pero ocurrió algo que congeló mi mano en el aire.

ELLA - Cielo, no puedo llamarte sin desconectar esto. Sólo tengo una línea. ¿Puedo llamarte o prefieres que sigamos aquí?

Cuando ya tenía puesta la mano en el auricular ví su privado. ¿Cómo podía escribirme y llamarme a la vez? Miré el identificador de llamadas antes de descolgar. No había número, era anónimo. No era ella. Eso lo tenía claro después de haber visto el privado.

Respiré hondo y dudé entre contestar al privado o descolgar el teléfono. Me decidí por la llamada.

- "Dígame".
- "Tu amiga va a a morir mientras tú escuchas este mensaje".

Jamás había sentido tanto miedo y jamás en mi vida mi corazón había dado un vuelco tan grande ni mis piernas –aún sentada- me habían fallado con tal rapidez. Me hice de mantequilla. Comenzó a darme vueltas la habitación y luché por recuperar el aliento.
De pronto la línea se cortó y comenzó el molesto pitido de “"comunicando". Solté el auricular como si me quemara en las manos. Volví rápidamente al chat, al privado. Tecleé tan rápido que lo escribí todo mal.

YO - ?ESta`s ahí´?
YO - respondeeee!!!!
YO - responde por favvor!!!!
YO - ¿no me lees¿¿¿
YO - DI ALGOOOOOOOO

Histérica, cogí mi agenda y marqué su número de teléfono. Yo sí tenía dos líneas y podía permitirme permanecer en internet mientras le llamaba. Conseguí comunicación con el extranjero y esperé... esperé nerviosa, mordiéndome el labio, más agitada que entera, más asustada que nunca... prácticamente bailaba en mi asiento.

Pero no contestaba.

Colgué furiosa pegándole tal golpe al auricular que pensé que me habría cargado el teléfono. Volví al privado y traté de que mi amiga respondiera. No lo hacía. Al final apareció un mensaje en mi privado. En su ventana.

ELLA - Ahora sí te veo. No tengas miedo. Sólo me quedaré un momento.

Sentí un escalofrío que me recorrió la espina dorsal. El chat me indicó que tras escribir esa última frase, mi amiga había salido del chat. Ya no estaba allí. No se había despedido de nadie, ni de mí, ni del resto de los miembros del chat. Había desconectado.

Miré fijamente la pantalla que sólo se movía ahora en el chat general. Ni siquiera sé de qué estaban hablando. Para mí todas las líneas no tenían significado, sólo podía mirar su último comentario del privado: "Ahora sí te veo. No tengas miedo. Sólo me quedaré un momento".

Entonces lo entendí. Comencé a llorar desesperada.

Mis manos corrieron a mis ojos y lloré sofocada, entendiendo que mi amiga había muerto, que era yo la que había tenido el presentimiento y la premonición, y que ahora ella estaba a mi lado. Esta extraña comprensión me hizo girarme y mirar mi habitación vacía. No quería creer que no estuviera allí. No podía, no después de todo...

Una caricia, tan suave que apenas era como un suspiro, acarició mi cabeza. Transmitió tal cantidad de paz que lejos de asustarme me relajó. Mis lágrimas continuaron cayendo por las mejillas. Ya no las secaba. Miraba al vacío sabiendo que ella estaba frente a mí.

- "¿Qué te han hecho?" – pregunté al aire.
- "Pssss."

Respiré hondo al escuchar ese sonido. Era como cuando era pequeña, tenía miedo y mi madre ponía su dedo en la boca y soplaba para que olvidara el tema y pensara en cosas bonitas.

Ladeé triste la cabeza. La paz de su caricia no me abandonaba pero sabía que éste sería nuestro primer y último encuentro sin el ordenador de por medio. Me tembló el labio.

- "Te echaré de menos".

En ese momento en el ordenador hubo un movimiento general. Se minimizó el chat, se abrió solo un tratamiento de textos, y apareció una corta frase en una página en blanco:

Y YO A TI.



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Tomado de: http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=605384